martes, 5 de febrero de 2008

Sura Primero: Al-Fatiha / Ayah Sexto: Fuerzas Gravitacionales

Gregory Sanders
Ciudad Central, 2:45 AM.

Casa llena. Genial. Mi entrada triunfal a Ciudad Central se ve que va a ser un completo éxito; quién diría que un antro como el Dessiré estaría así de repleto en pleno toque de queda. Ni siquiera los burdeles se atreven a abrir sus puertas y aquí todos le son indiferentes a todo. Es el alcohol... sin él este sitio sería un desierto.

“¡Oye Sanders, sales en cinco minutos así que prepárate!" me gritó el viejo Phil. Buen tipo, algo imbécil, pero . . . buen tipo a fin de cuentas.

Cindy ya estaba lista, me miraba desde la otra esquina del camerino apoyada contra una vieja pared. Estaba molesta conmigo; llevar un vestido tan provocador no estaba dentro del plan. Soy un hermano de lo peor . . . pero Phil no hubiese aceptado el espectáculo sin aquella condición; gajes del oficio. Ese viejo verde... voy a tener que darle una paliza luego de cumplido el contrato. “¿Qué dices Cindy, lo golpeamos o no?”Cindy no dijo nada.

Debería estar acostumbrado. Ella no va a volver a hablar. Es muda, pues. Nunca me enteré la razón y tampoco quise enterarme; sólamente se que desde ese día en la capital de Xing mis ganas de hacer justicia se incrementaron, y ahora que estoy aquí, en Central; el 50% de mi plan ya está en marcha.

Cindy me hizo una seña. Es hora de salir al frente. Mi público espera impacientemente.

“Con ustedes, Gregory Sanders, ¡El Mago del Desierto!”

Maldita sea, ¿Dónde están los aplausos?, no puedo creer que todo el mundo esté callado... ¡Ah, ya sé! ¡La culpa la tiene esa gorda cantante de hace un momento, me jodió la función! ¡Gente como ella debería estar sin voz, no mi hermana!

“¡Oye, haz algo! ¡No hemos pagado 1000 Cenz para verte a ti y a la muchacha parados sin hacer nada!” dijo una mujer del público.

“Silencio señora, que si es por la muchacha yo estaría aqui horas de horas viéndola,” dijo un joven.

“Bueno señores, permítanme empezar con la función.” ¡Ese infeliz pagará su atrevimiento con sangre! “Mi joven asistente Cindy me pasará el Turbante Mágico. Cindy el turbante por fav—”

“¡Argggghhhhhh! Suéltame ¿Acaso no te gustan los piropos? ¡Auch!” gritó el joven del piropo mientras Cindy arrebatada lo molía a golpes en el piso.

“¡Esta mujer es una histérica, que alguien la detenga!” gritó un anciano.

“Cindy hermanita, no seas así, no, no Cindy los tacos de tu zapato no son puñales no, no en el estómago Cindy... ¡¡NO!!”

“¡Argh!” gritó el joven con el taco insertado en el estómago.

Menuda escenita está montando... Esto no va de acuerdo al plan. 2 años tirados al retrete. Nos van a demandar por daños y prejuicios... Y yo aún no conozco Aerugo...

“¡Haga algo, su asistente va a matar a mi novio!” dijo una muchacha con pinta de prostituta.

“¿Y usted le permite a su novio piropear desconocidas? ¡Qué vergüenza? ¿Dónde quedó la moral? ¿Dónde quedó la decencia?”

“¡No me interesa, haga usted algo!”

Cindy, Cindy, sabía que tu impulsividad me traería problemas algún día.

“¡Cindy, basta ya! ¡Lo vas a matar! ¡Contéstame, no te quedes calladota! Lo lamento hermanita olvidé eres muda,” le dije muy suelto de huesos.

“¡Esto es un genocidio, menudos locos trae este cabaret! ¡Todo lo que nos contaron de ustedes era mentira! ¡Quiero mi dinero!” gritó una furiosa muejer.

“Yo también quiero mi dinero,” gritó un señor mayor.

“Yo quiero que usted señorita linda, buena y misericordiosa quite su pié de mis entrañas antes de que muera,” lloró el joven piropeador mientras estaba en el suelo.

Todo se fué al demonio, ahora qué hago... Piensa Gregory piensa, ¿El truco de la paloma? ¿El escapismo de la dama de acero? ¡Piensa.... piensa!

“¡De aquí nadie sale! Gritó el viejo Phil, ¡Estamos en toque de queda, si no fuese por las paredes antiruido ahora mismo tendríamos a toda la policía sobre nuestras cabezas!”

“¿Paredes antiruido? ¡Ni hablar, yo no me trago ese cuento. Y ahora que lo pienso: ¿Cómo es posible que nadie de Central se haya dado cuenta de esto, la bulla de aquí es infernal... ¡¿Qué fue ese ruido?!”

Una veintena de policías armados entró al cabaret, al mando estaba un pigmeo con pinta altanera; parecía un capitán.

“¿Crees que soy imbécil, Philippe? ¿Que no sé reconocer la diferencia entre 80 mil cenz y 75 mil?” dijo el pigmeo, muy enfurecido.

“Capitán Gnomus, perdóneme. Debí haber cometido algún error en contar el dinero del soborn... digo; contribución voluntaria a las arcas del estado...” dijo Phil.

¿Capitán gnomus? Vaya apellido... le queda perfecto, Central es una ciudad pintoresca, prestidigitadores como yo no vemos gente así tan a menudo... ¿Pero qué está haciendo el enano ése? ¡No toques a mi hermana desgraciado! ¡Ahora le está diciendo cosas al oído!

“¡Serás imbécil! !¿qué estás haciendo con mi herma—?! ¡Bien hecho Cindy, eso le enseñará!

“¡Capitán Gnomus! ¿se encuentra bien?” dijo un policía.

El capitancito se encontraba en el piso, pero parecía en otro mundo. Una patada en esa zona es capaz de tumbar al guerrero más fuerte. Está furioso. Demonios, nos rodean los policías...

“Cindy, haz lo que sabes.”

Je, mi hermana no pierde el tiempo; ya había trazado el círculo de transmutación alrededor nuestro, no demoró mucho; la sangre del infeliz que apuñaló hace un momento era una buena tinta.

“Qué demonios...” dijo alguien del público.

Gente imbécil ¿acaso nunca han visto alquimia? Esto es a lo que llamamos "El Ascensor-Cúpula Sanders," elevar parte del suelo bajo nosotros, añadirle un techo ovalado, y proyectarnos en forma de una torre para escapar del lugar. Es una lástima que la duración de la columna sea limitada y pueda romperse como está sucediendo ahora, menos mal estamos al otro lado de la calle.

“Ahora recuperemos nuestras maletas, vamos.”

Cindy trazó un nuevo círculo y se alzó otra columna, esta fué más delgada, se curvó y llego a nuestros pies. Allí estaban nuestras maletas, todo gracias al rentanjutsu de Xing


____________________


Ya pasaron 15 minutos... No podemos quedarnos en este callejón toda la vida, hay que ocultarse. “Esta vez nos salvamos, pero sobre la próxima vez no estoy seguro. Hay que ser más cautelosos a partir de hoy,” le dije a Cindy. ¡Ese bastardo de Gnomus! ¿quién le dio el derecho?! Pero no debemos olvidar nuestro objetivo principal, aún estamos a tiempo.

“¡Vamos Cindy, tenemos trabajo que hacer…! ¿Cindy? ¿Qué demonios estás hacien—?”

Qué mierda está cargando Cindy, a ver... pero si es un joven. Parece herido, la sangre que brota de su cabeza aún está fresca. Debió suceder hace pocos minutos, tiene un bonito abrigo de cuero; siempre quise uno así... Un momento, ¿y este cuaderno? Tiene lo que parecen ser remedios caseros.

Hojeando el cuaderno, noto una pequeña hoja. Aunque el callejón es bastante oscuro, esta singularmente roja luna me permite leer lo que dice con un poco de esfuerzo. Cindy mientras tanto estaba examinando al sujeto inconsciente, cuando ella dio un grito ahogado.

“¿Qué pasa, hermanita? Dime, habla—" Cindy tiró sus brazos hacia abajo con fuerza y con un puchero gimió más fruncida que antes. Acto seguido, me mostró sus manos. Estaban cubiertas de sangre.

“cindy, hermana. ¿Qué pasó? ¿Cómo te lastimaste? Ten más cuidado.”

Cindy agitando enérgicamente la cabeza en negativa me señala al tipo recostado.

“Oh, es la sangre de él,” dije y Cindy asintió. “Bueno, ojalá no muera.”

Veamos ahora qué decía la hoja. Oh, estaba escrita con una letra grande y brusca y con bastante espacio entre las líneas de texto.

Mayor Claus Faroth:

Este cuaderno de apuntes es sumamente importante para poder continuar las investigaciones en este laboratorio. Si usted logra decodificar las instrucciones en él contenidas, tenga por seguro que recibirá un ascenso inmediato, y con ello garantizará el futuro de su familia.


De pronto el inconsciente gruñó. Me acerqué un momento a verlo y noté en sus manos varios símbolos, parecían pequeños círculos de transmutación.

Pero más interesante estaba la nota. La volteé y continué leyendo.

Luego de la deserción del Blood Alchemist, Wolfgang von Schicksal, el departamento de investigaciones médicas está completamente estancado. El General Jacques Foucalt me pidió que buscara a alguien con grandes habilidades para descifrar códigos. Por la prosperidad de Amestris, espero que no decepcione nuestras expectativas.

Brigadier Reeder Faulkner


¿Blood Alchemist? Que tal coincidencia que este tipo esté cubierto de sangre. Genial . . . Un momento . . . ¿Mayor? . . . ¿Brigadier? . . . ¡No jo . . .! ¿Éste es el Blood Alchemist von Schicksal?

Hmmm, Si eso es verdad, él parece que odia al ejército. Quizá podrá servir en mis planes.

lunes, 4 de febrero de 2008

Hansel Krammer de Laurentiis, The Icewind Alchemist

Nombre Completo: Hansel Krammer de Laurentiis

Nicks: The Icewind Alchemist, "Hunter" Krammer

Rango: Coronel

Sexo: Masculino

Fecha de Nacimiento: 06-oct-07 (31 años)

Pais: Amestris

Raza: Amestrisiano / Cretense

Objetos que porta: Un par de guantes con círculos de transmutación escritos en las palmas. Una pistola tipo Luger. Viste con su ropa de militar, a la que agrega un capote negro cuando sale por las calles.

Personalidad: Confiado, soberbio, playboy, orgulloso, fuerte, carefree, cruel.

Apariencia física: Delgado, de cabello castaño largo y atado en una cola; rostro juvenil, barba mas no bigote. Relativamente bello, es más guapo por su presencia y actitud que por su rostro o cuerpo.

Historia: Hijo de un comerciante amestrisiano y de una mujer originaria de Creta, el joven Krammer desde pequeño tuvo afición por la alquimia. Consiguió sus primeros libros de alquimia a los 7 años, y practicaba todos los dias, como jugando. Gustaba de desintegrar la basura de su casa y convertirla en polvo, ayudando asi en las labores domésticas. Esa sería luego su especialidad.

Entró a la milicia como Alquimista Nacional con 22 años, y en estos diez años solo ha logrado ser ascendido dos vez, debido a su indisciplina. Le importa un rábano la Piedra Filosofal, la Transmutación Humana y esos asuntos, tan de moda entre los jóvenes alquimistas. Él está feliz de recibir un sueldo por hacer lo que más le gusta: desintegrar las cosas con el poder del cero absoluto. Esto lo hace deteniendo el movimiento molecular de los objetos que toca. Su principal forma de atacar es hacer esto con el aire, creando un vacío que es el que crea una fuerte ráfaga de viento, naturalmente muy fría. Por eso es llamado "Icewind".

En cuanto a sus amistades, sólo tiene un amigo, el retirado Mayor Falman. Éste le habló mucho de los Elric, de la muerte del Brig. General Hughes, y de la masacre de Ishvar y Lior. Estas historias nunca interesaron particularmente al Icewind, que dejaba a su viejo amigo recordar nostalgicamente su breve interludio con la Historia.

Las mujeres son el fuerte de Krammer; no le gustan las relaciones estables, siempre anda con una y otra, y a veces con dos y hasta tres chicas al mismo tiempo. Este comportamiento es un evidente reflejo de una inseguridad e inestabilidad, la cual tambien se aprecia en su vida personal. Si alguna mujer logra "atraparlo" algún día, sin embargo, no se podra quejar. Krammer tiene mucho amor y mucho sexo poderoso que ofrecer. Contra sus oponentes es tan intenso como en la cama, y eso es algo que sus enemigos odian y sus amantes adoran.

En la lucha, es cruel y despiadado. Prefiere no usar su alquimia con oponentes no alquimistas, usando para ello sus dotes marciales (fue campeon de Full Contact en la Academia) o, en caso extremo, su pistola.

Sura Primero: Al-Fatiha / Ayah Quinto: Blood Feud Breeze

Hansel Krammer

Hace sol y no hace calor; una brisa suave refresca y lava el ambiente. Bonita mañana. Fria y luminosa. Casi perfecta, de no ser porque asesinaron al Chato.


Al parecer, murió rápidamente y sin dolor; le transmutaron la cabeza, la cual quedó como un grotesco pedazo de cuero. Por el modus operandi, hemos concluido casi con certeza que el asesino es aquel joven prófugo, quien fuera la nueva estrella de la alquimia medica, el superdotado conocido como Blood Alchemist, Von Schicksal. Hace dos años, Mustang ordenó que sus prometedoras investigaciones en alquimia biológica se detuvieran, so pretexto de no violentar el tabú contra la alquimia humana. Von Schicksal se cagó olímpicamente en el Führer y huyó con lo que pudo de su trabajo, y no volvimos a saber mas de él.

Hasta anoche. En algún momento de la madrugada, se introdujo furtivamente en el Laboratorio 15, donde el Chato Faroth se encontraba de turno. Aparte de él, dejó otros dos muertos, soldados jóvenes con una madre esperándolos en casa. Asesinados ambos con la misma brutalidad y sadismo. Con la misma destreza. Transmutados, como si se tratara de objetos. De cosas.

Ana Cecilia tendrá que esperar. Tendré que cancelar las reservaciones del hotel y ver si me reembolsan los pasajes de tren. Es imposible que tome mis vacaciones justo ahora; en mis manos tengo un memorándum especial para el Führer, que he terminado de escribir hace tres minutos. En él, le pido de la manera mas humilde (sabe él muy bien cuanto me cuesta mostrarme humilde ante su engominado culo de rey) que me permita tomar en mis manos las investigaciones. Si bien inusual que un Coronel tome en sus manos una investigacion interna, se trata de un caso especial.

Claus Faroth era mi cuñado, y por culpa de esa mierda hija de puta de Schicksal mi hermana está llorando. Y eso sin contar que ahora tengo dos sobrinos huérfanos, y una madre acontecida y preocupada.

Es hora de enfriar algunas cosas. Como el cerebro de Schicksal.

Nadie se mete con mi familia y huye.

Nadie.

Notas

  1. El título de esta entrada, Blood Feud Breeze, se puede traducir como “Brisa de Enemistad Heredada.” Blood feud es la enemistad que tiene una familia completa con otra familia o con un individuo. La evocación al Alquimista de Sangre era algo que simplemente no podía dejar pasar.

domingo, 3 de febrero de 2008

Sura Primero: Al-Fatiha / Ayah Cuarto: Bajo la Luna Carmesí

Un hombre irritante e irritable.

Firen Drakendorf

Por la putamare, no eran ni las tres de la mañana.


Algo terrible había pasado fue lo que me dijo la voz detrás del teléfono. Todos los oficiales de alto rango no estaban disponible o no se dignaban interrumpir su sueño por tal nimiedad. Osea, me la chantaron toda a mí. Seguro fue ese viejo impotente de Reeder Faulkner.

El laboratorio 15 estaba como a veinte minutos del cuartel. A pie. Felizmente alguien del departamento de Inteligencia ya tenía un vehículo listo. Faulkner siempre tan generoso.

“¿Teniente Coronel Drakendorf?”

“Por desgracia. Súbase. Yo manejo.”

“Pero—”

No dejé que terminara. Ya me había apoderado del volante. “Tengo que ir de una vez. Escoja si es con usted o sin usted.”

***

“¡Más despacio! ¡El motor se puede averiar!”

“Su tiempo sería mejor empleado si me diera los detalles de lo que ha sucedido.”

“Entendido.

“A las 0216, un miembro de la guardia del Laboratorio 16 nos llama histérico. Luego de balbucear incoherencias por algunos minutos, pudimos entender que habían matado a todos. Que supuestamente era el trabajo de uno solo. Constantemente repetía, ‘Estatua, estatua, estatua.’ Eso es todo lo que sé.”

Conciso el reporte.

Ya habíamos llegado. El Laboratorio 15 era conocido por sus investigaciones biológicas, aunque no existían rumores como los disparates que se escuchaban de cuando en cuando respecto al clausurado Laboratorio 5, donde se dice que el Fullmetal Alchemist casi pierde la vida. Era más que nada un laboratorio médico, pero como el trabajo era experimental y nunca van a haber muchos voluntarios para estudios de ese tipo, su área no era muy grande.

Al fijarme en el ambiente a mi alrededor me di cuenta de que la luna en cuarto menguante estaba rojiza. Genial, un augurio. Cuando menos no hay mucha luz que delate nuestra presencia. La puerta no tenía ningún signo de haber sido forzada. Le pedí a mi acompañante que espere un momento. Transmuté la pared junto a la puerta para que me dé una pequeña rendija en la que pudiera ver adentro. Si bien era importante rescatar al sobreviviente, tampoco es de valientes exponerse a balas o peor por gusto. Pero de pronto oímos un grito: “¡¡Estatua!! ¡No quiero ser una estatua! ¡Tengo que moverme! ¡La salida!” Las luces que iluminaban el pasillo me dejaron ver que la cara de quien presumiblemente era el único sobreviviente sin sangre. Parecía que toda su sangre se le había ido a los ojos.

“¡Abra la puerta pero tenga su arma lista! Su sobreviviente puede ser capaz de todo.”

El guardia con los ojos de sangre chocó con mi acompañante, quien le propinó dos bofetadas pidiéndole que se calme. Para mi sorpresa, el guardia le hizo caso lo mejor posible. Aún temblaba, pero se notaba que trataba de controlar su agitación, especialmente en sus labios y sus ganas de gritar.

“Vamos a tener que llevarlo buscando al resto. Yo me voy adelantando. No quiero que tenga que volver a ver lo que sea que lo ha puesto así.”

Mi acompañante asintió y se llevó al guardia cogiéndolo del brazo. Creo que él ya no tenía más energía que para avanzar automáticamente.

“¿Sabe quién estaba a cargo esta noche?,” le pregunté a mi acompañante.

“El Mayor Claus Faroth, el Shotarm Alchemist.”

“¿Su oficina?”

“Siga adelante. Está dos habitación más allá.”

Saqué la Schnellfeuer de su pistolera oculta en mi espalda. Y apenas hubo dado sus indicaciones mi acompañante pude ver el piso que comunicaba con la oficina de Faroth salpicado de sangre y un brazo inerte que se salía del umbral de la puerta. Con mi mano le indiqué que se detuviera. Gesto innecesario. Los dos estaban a buena distancia de mí.

Cuando entré, había nueve cuerpos tirados en el piso; era obvio que estábamos lidiando con un caso de alquimia: el piso estaba irreconocible; había una pared que se formó del piso en medio de la oficina, y éste parecía también ser el epicentro de algún sismo.

Cuando me acerqué al primer soldado, el que tenía el brazo afuera de la habitación, noté que aún respiraba. Un sobreviviente más, al menos. Tras una rápida inspección, me di cuenta que sólo sufrió una concusión y en cualquier momento iba a recobrar el conocimiento. El otro.

El otro era algo que nunca había visto antes. Su cara brillaba como si fuera plástico, pero tenía un color muy hepático, grotescamente puntuado con vasos sanguíneos negros que saltaban a la vista. Muerto.

Los dos siguientes estaban inconscientes. Pero el quinto era extraño de una manera distinta de la del segundo. Definitivamente estaba muerto. Estaba sufriendo de espasmos y tenía su pistola sujeta firmemente. Su rostro estaba amoratado o negrusco—era difícil ver porque la luz de la oficina se había arruinado por la pelea. Sangre otra vez. Sangre y más sangre.

El hijo pródigo, eh.

Esta vez no se me va a escapar. No habrá traición de Teufel Hunden como la última vez.

Faroth había sufrido el mismo destino que el primer soldado que vi transmutado. Sus lentes se habían quebrado porque se cayó de cara al piso, pero la montura había quedado fusionada con su rostro.

Llamé a mi acompañante, y empezamos a tratar lo mejor que pudimos a los sobrevivientes. Cuando tuve una oportunidad, contacté al cuartel.

“Éste es el Teniente Coronel Firen Drakendorf. La incursión en el Laboratorio 15 ha dejado 3 muertos. He confirmado que se trata del trabajo de Wolfgangs Schicksal, el Alquimista de la Sangre.”

***

Ahora es cuestión de ver si podemos juntar gente para buscar a Schicksal. Idiota, antes simplemente era un desertor. Ahora ha cometido una ofensa capital.

Jum, quizá está sea la oportunidad para un ascenso. Krammer no podrá burlarse de mí más.

Notas

  1. El nombre correcto del Blood Alchemist es Wolfgang von Schicksal. En el idioma doiche, el “von” indicaba la procedencia de la persona; una traducción literal del nombre es “Wolfgang de Schicksal.” No sólo eso, en doiche el “von” solía ser indicativo de nobleza. El hecho que Drakendorf haya omitido esa partícula puede obedecer a dos razones: la primera es que simplemente se le olvidó o en el apuro dio el nombre incorrecto; la segunda es que la omisión fue una consciente—o  hasta subconsciente—forma de apocar a Von Schicksal. Quizá los siguientes ayat permitan formar una mejor opinión al respecto.

Sura Primero: Al-Fatiha / Ayah Tercero: La Tensión Bajo la Superficie

Hafiz (Publicado en el fanzine underground Voces)

Si las dos entradas (perdón, ayat) anteriores los dejaron confundidos, estimados lectores, les ofrezco mis disculpas. Lo que sucede es que aún no tenía bien planificado el formato en el que les iba a presentar esta historia perdida, la que de ahora en adelante voy a llamar Last Jihad. El título me encanta, puesto que está en el idioma Albion, un antiguo lenguaje de una de las gentes de Amestris, aquel malhadado intento de imperio que como algunos de ustedes han de saber—a pesar de todos los intentos del estado de idiotizarnos para aceptar esta maldita guerra en la que ya llevamos más de seis meses y sin visos de poder salir de ella—desapareciera veinte años atrás aproximadamente. “Last” quiere decir “última o último” y “Jihad” es un fascinante concepto que viene de una religión que forma parte de aquella larga lista de religiones y cultos destruidos por la alquimia, lista que oficialmente terminara en el culto de Leto el Dios Sol en Lior. El nombre de esta religión era Islam. “Jihad” se puede resumir de manera cruda como la lucha de un seguidor de Islam contra un enemigo, ya sea el diablo, uno mismo, u otra persona o grupo. El uso más público y el de más rápida absorción es el de una lucha o guerra entre gentes. El Islam no gozaba de la extensa tradición del culto de Ishvara pero sus seguidores, impulsados en parte por este concepto de Jihad, constantemente anexaban territorio. Y algo de bueno habría de tener esta religión si después de ser conquistados, los territorios anexados no se rebelaban. Excepto Aerugo, donde el Islam ocupó varios pequeños reinos por siglos, pero cuya presencia fuera eliminada por una coalición de esos reinos. Sí, ese mismo Aerugo que actualmente sólo sirve como terreno para construir prisiones de máxima seguridad. Decidí usar “Jihad” por mi interés académico en esta religión y porque la guerra entre Amestris y Dracma fue el último conflicto de la historia basado siquiera públicamente en creencias espirituales. Todos sabemos que el conflicto actual no tiene ninguna motivación excepto calculada ambición (búsqueda de prosperidad que le llaman nuestros líderes).

Pero ustedes gentiles lectores quizá aún se sigan preguntando “¿Quién es este tipo Hafiz y cuál es su objetivo en escribir todas estas cosas?” Si los ataca la curiosidad (y yo espero que los ataque constantamente), Un hafiz era un estudioso que memorizaba el Qur’an, el sagrado libro del Islam. Con estas crónicas, recopiladas a lo largo de muchos años y cuyo material en su mayoría obtuve antes de que el estado tuviera toda su maquinaria represiva correctamente ensamblada, mi intención es que ustedes tengan un relato de la dimensión humana de un conflicto bélico, dimensión que muchos de ustedes, estoy seguro, apenas pueden empezar a imaginar. Confieso que quizá Last Jihad no tenga una obvia utilidad inmediata, pero esa frase “utilidad inmediata” yo la veo como parte de la maquinaria represiva a la que hice alusión. El impulso que ustedes mismo pueden haber llegado a sentir ahora de rechazar una historia que les va a “hacer perder el tiempo” tiene dos aspectos. El primero es positivo, puesto que el tiempo de ustedes es, sin lugar a dudas, valioso. El otro aspecto es el que me preocupa, porque conlleva el peligro de un invisible mecanismo con el cual el estado ejerce poder sobre ustedes: el pensamiento convencional. ¿Qué necesidad tiene el estado de controlarlos si ustedes mismos están haciendo el trabajo por ellos? En este instante ustedes tal vez estén pensando, “Ajá, este Hafiz está queriendo decirnos que leer su cuento (seguro inventado) es un acto de rebeldía. Qué bajo es este sujeto.” Si es así, me alegra mucho que empiecen a considerar las implicaciones de los mensajes que reciben. Definitivamente yo considero que el mero acto de leer esta historia es una manifestación de la disconformidad con el estado.

Habiendo dicho esto, muchos se preguntarán ahora por qué gasto mi tiempo tratando de justificar mi serie como un acto de desobediencia si la mera lectura de Voces es un crimen. Lo que sucede es que considerar esta publicación ilícita es adelantarse a los hechos. Hasta donde yo sé, Voces aún ha escapado el radar de Inteligencia. Hemos logrado esto con un cuidadoso balance entre la cautela y la difusión. Además, quizá algunos lectores no conozcan mucho sobre el estado de Voces, viendo nuestra revista como un mero conjunto de hojas de papel. Espero haber aclarado dudas respecto del porqué estoy gastando tanto tiempo en datos preliminares.

Y regresando al punto de lo que quiero lograr con Last Jihad, como expresé líneas arriba, una de mis metas es que la historia les haga pensar, haga que ustedes usen su imaginación, que consideren puntos de vista variados. Esta historia no es propaganda, porque a pesar de ser imposible dejar de mostrar yo mis prejuicios desde el momento en que selecciono un detalle en vez de otro, he tratado escrupulosamente de ser imparcial y dejar que la historia hable por sí misma; motivo por el cual la historia está narrada desde el punto de vista de los protagonistas, enfocándome especialmente en la mítica figura de Edward Elric, el Fullmetal Alchemist (Alquimista de Acero). Es más, considero que es mejor comunicarme así, directamente, con ustedes los lectores para hacerles saber mi punto de vista en lugar de enmascararlo en una historia. Y acerca de si la historia que les estoy presentando es verídica, yo doy mi palabra de que lo es. Pero de todas maneras, en mi opinión el hecho de que sea ficción o realidad objetiva no es afecta crucialmente la experiencia de leerla.

Ahora le toca el turno a una voz femenina, la teniente primera del ejército de Amestris, Elicia Hughes.

Elicia Hughes

Este día ha empezado de manera brutal. Sólo espero que no continue así porque mi cuerpo no va a resistir tanto ajetreo. No, no debo pensar eso.

No soy una niña delicada. Simplemente es la falta de costumbre. Trabajo de escritorio me está haciendo mella. Es cuestión de hacer más ejercicio, eso nada más.

Pero no sé cómo voy a encontrar tiempo para fortalecer mi cuerpo. Las mañanas las tengo ocupadas con el manganzón. Y las noches . . . Nada. Como odiaba entrenar de noche en la academia. Mi rango no es como para tener que vivir esa miseria otra vez. ¿Qué estoy diciendo? Se trata simplemente de formarse un hábito. Y no es mucho tiempo tampoco. A lo mucho media hora cada día. Sí lo puedo hacer.

Hábito. Ya me acostumbré a estos suburbios. Si por mi fuera no pondría un pie por aquí. Simplemente estos sitios no son mi ambiente, medio que me enferman. No me gusta divertirme así. Es algo demasiado ruidoso y grosero- “Grotesco” quizá sea la palabra que estoy buscando. Yo sé que no es una zona peligrosa pero por principio (soy parte del personal del estado y siempre tengo que defenderlo) llevo la derringer a donde quiera que vaya. Además nunca se sabe cuando algo feo pueda pasar. Lo bueno es que a esta hora la gente que sale a divertirse ya está regresándose a sus casas, aparte yo de por sí estoy un tanto tarde. Si llego a absorberme en el ejercicio tanto como me absorbo escribiendo esos aburridos reportes, voy a estar lista para enfrentarme a cualquier ejército.

La llave ésta que no la encuentro. “’Ta mare.” Oh no, ya estoy hablando como él. No me podré olvidar del escándalo que hizo cuando cogí su llave de improviso y saqué una copia para mí. Se puso furioso, y me dijo “¡’Ta mare, eres peor que el viejo! Siquiera él respeta mi privacidad.” Je, no pasó de eso. Él no tiene suficiente energía ni determinación para oponerse activamente a que yo tenga acceso a su departamento.

Ajj, qué peste. No importa que haga frío, voy a tener que abrir las ventanas. ¿¡De dónde viene ese olor!? No, no es de la cocina, tampoco de la sala. Aunque veo que aún no ha botado todas esas revistas. Ya le he dicho que es peligroso tantos cerros de papel, especialmente en una zona tan alejada. No le importa. Parece que estuviera retando a su padre aun en un gesto así de futil. Qué asociación más estúpida estoy haciendo; pero si William no piensa tan sofisticadamente.

Ah . . . Dios mío. ¡Su cuarto! ¡De ahi viene el hediondo olor! Otra vez las camisas, los pantalones, las medias, el periódico (al menos lee). Bueno, el trabajo no va a ser mío, pero igual me da dolor de cabeza ver tanta cosa botada. Me asfixia. ¿Y qué son estos papelitos rotos? Más papel . . . Son de colores, déjame ver ¿Cómo?¿Towers Act? Oh, por dios, tiene esas cosas también tiradas así. ¡Qué tal consciencia para traer chicas aquí! ¡Y qué clase de mujerzuela puede aceptar estas condiciones para hacer algo así! Cosas que nunca voy a poder entender.

Y ahí está despreocupado, con las piernas todas extendidas. Ah, sus pies están descubiertos. Veamos qué tanto le gusta el que abra sus ventanas.

Mientras se despierta, voy a ver qué es lo que le puedo poner a hacer al vago éste. Que está tan quieto e inmóvil… No, no. Realmente no quiero pensar en eso.

“¡Carajo! ¡Qué frio que hace por la puta madre!” Seguramente articulé un sonido sin darme cuenta cuando William dijo eso. Ya debería estar acostumbrada a sus cosas. “¿Eh? ¿Tú aquí? Chesumare,” me dijo William para luego sobarse los ojos perezosamente. Tras inhalar y exhalar pesadamente me mira con ojos entreabiertos y me dice: “Ya, ¿que quieres?”

“Psst. Esa pregunta, A la ducha de una vez.”

Al menos esta vez no tuve que jalarlo de los pelos arrastrando. ¿Debería contarle sobre lo que pasó hace unas horas? ¿Para qué? Pero ellos dos se conocían. Es mínima decencia no quedarme callada.

***

“¿Y esa cara?” me pregunta William.

“¿Tratando de hacer conversa para que me olvide de todo lo que te he mandado a hacer?” le respondí al tiempo que me levanté y traté de darle la espalda, alejándome unos cuantos pasos de él. “Oye . . . William. ¿Te acuerdas de Claus Faroth?”

“Ese sinvergüenza, siempre persiguiendo faldas, y sin suerte, ja ja. No me digas que hizo algo estúpido y está detenido o algo así. Puta, no deberías gastar un segundo preocupándote por ese perdedor.”

“William, está muerto.” No quería mostrarle mi cara alterada, pero tampoco pude evitar mirar en su dirección.

“Como dije, no deberias preocuparte un segundo por ese perdedor. Lo único que sí lamento es la deuda que nunca podré cobrar ya por haberlo hecho mierda en las cartas.” Su voz era jovial y con un toque de fastidio. Pero su rostro mostraba otra historia. Sus mejillas no mostrabas los hoyuelos que caracterizaban su apariencia y las arrugas en su frente y ceño que en circunstancias normales eran apenas perceptibles de cerca estaban marcadas.

“¡William! Fue asesinado y yo estuve ahí cuando lo encontraron. No era nada normal . . .”

La expresión en la cara del teniente coronel tampoco fue nada normal cuando vio cómo había muerto Faroth. Me parece que lo oí decir “¡Sangre!” con una fiera sonrisa de anticipación en sus labios.

William me pregunta qué fue lo que pasó y le digo cómo fue que me encontré con el Teniente Coronel Firen Drakendorf, el Alquimista . . .

El alquimista que me mostró la cara con marcas de la cama, y con ojeras debajo de los ojos del azul más oscuro que haya visto. Un hombre irritante e irritable.

Notas

  1. Towers Act fue la marca de profilácticos más vendida en Amestris. La innovación de Mark Towers fue que gracias a su exclusivo proceso de fabricación, estos profilácticos ya no tenían costuras.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Firen K. Drakendorf — Phantom Alchemist


Nombre Completo: Firen Krimeas Drakendorf

Nicks: Phantom Alchemist (Maboroshi no Renkinjutsushi, título oficial), The Trickster (puesto por Gretchen Drakendorf), Shadow Dweller (en correspondencia diseñada para provocar a enemigos), James Sprenger/Jimmy S. (pseudónimo)

Rango: Teniente Coronel. Antes fue líder del desarmado escuadrón encubierto Teufel Hunden.

Sexo: Masculino

Fecha de Nacimiento: 18/8/1913 (25 años)

Pais: Amestris

Raza: Amestrisiano (doiche)

Objetos que porta: Espejo pequeño, caja de maquillaje de varios colores (camuflaje), lentes de sol de color azul y alargados, tiza casi invisible, ganzúa, navaja automática, pistola Mauser Schnellfeuer (semiautomática/automática), y otros objetos para su misión.

Personalidad: Irritante y difícil de leer para quienes no son de su confianza. Si llegas a ganar su confianza, es un aliado leal pero juicioso. Si llegas a ganarse su cariño te cuida y protege con gran celo.

Apariencia fisica: Delgado, alto, ojos azules penetrantes, cabello lacio negro hasta los hombros. Ocasionalmente presenta ojeras y postura decaída.

Historia: Después de que Lourdes, quien fuera la sirvienta personal de Firen en su adolescencia, le enseñara ciertos principios de Curandería, éste empezó a leer la no despreciable cantidad de libros de Alquimia en la biblioteca familiar.

La independencia es su máximo valor y su objetivo es demostrar el gran valor de sus dos especialidades: óptica y manejo de gases. Se unió al ejército por su admiración al Generalísimo Führer Roy Mustang, a quien por su posición privilegiada había tenido oportunidad de conocer brevemente en algunas ocasiones. No tiene reparos en contradecir a sus superiores quienes se sienten un poco temerosos/asqueados de su atmósfera algo vampiresca, acrecentada por su a veces maltratada apariencia.

Su especialidad es operaciones encubiertas, principalmente de espionaje y asesinato. Para ello cuenta con dos sumamente pecualiares habilidades: invisibilidad muy convincente, al hacer que las moléculas de aire tomen las propiedades de color de su entorno, y la de hacer que las barreras temporalmente se vuelvan aire. En sus palmas tiene grabado el círculo alquímico con un diseño muy singular que parte del elemento aire, que fue grabado con ácido como un símbolo y recordatorio de la dureza del camino que tendría que recorrer como perro del ejército. Además lleva guantes con el símbolo apenas visibles tras una consciente y minuciosa inspección.

De buenas fuentes se sabe que es mecenas o copropietario de un burdel en Dublith, cuyo estatus legal es cuestionable, pero del cual las autoridades se hacen de la vista gorda.

Actor de voz: Junichi Suwabe (Masami Oyamada—Someday's Dreamers; ; Greed—Full Metal Alchemist; Archer—Fate/Stay Night, Grimmjow Jaguarjack—Bleach)

Sura Primero: Al-Fatiha / Ayah Segundo: El Ojo del Amo

Firen K. Drakendorf, The Phantom Alchemist

Ahh . . . vivir en el cuartel tiene sus ventajas y desventajas.

Si no fuera integrante de escuadrón de Operaciones Encubiertas quizá hubiese sido buena idea conseguirme un departamento aquí en Central, pero a diferencia del resto del ejército que en esta época de tensa paz no es más que un bien entrenado cuerpo policial, nosotros salimos en misiones secretas con molestosa frecuencia. Pero no me puedo quejar, ya que no todo es escabullirse entre las sombras. Mi trabajo también se trata de asumir otras identidades y visitar regiones que nunca iría a conocer por mi cuenta, supongo.

La ventaja principal es que no tengo que preocuparme en llegar a tiempo para reportarme. La desventaja es que estoy a disposición de los superiores con mayor facilidad.

Ésta es una de las veces en las que tener un dormitorio en el Cuartel General del Ejército en Ciudad Central es una desventaja.

Wolfgang Von Schiksal - The Blood Alchemist

Nombre: Wolfgang Von Schicksal (The Blood Alchemist)

Fecha de Nacimiento: 6-2-1914

Edad: 25 años

Familiares: Alastor Von Schicksal (padre muerto), Ophelia Von Schicksal (madre muerta)

Rango Militar: Mayor (ahora fugitivo)

País: Amestris

Raza: Amestrisiano

Ítems: Un saco largo que suele llevar, una bufanda que cubre parte de su rostro, una maleta de médico y un par de mitones para esconder los tatuajes de sus manos.

Personalidad: Si bien siempre fue un chico jovial y empeñoso, los diferentes sucesos que pasó lo volvieron alguien frio, dispuesto a todo con tal de alcanzar sus objetivos. Tiene una particular visión de la justicia y a pesar de parecer alguien insensible, siempre está para proteger a las personas cercanas a él.

Apariencia física: De aproximadamente 1.75cm, su contextura es normal, cabello negro algo largo, ojos marrones oscuros. Posee tatuajes de círculos de transmutación en ambas palmas de sus manos.

Historia:

Wolf, como le solía llamar su madre, es natal de la Ciudad Oeste, crecería sólo con ella ya que su padre, un Alquimista Nacional, muriera en la guerra contra Ishbal. Destacó desde pequeño por su gran inteligencia y mostró especial interés en las cosas relacionadas a la medicina. Acerca de la alquimia, era otra las cosas que despertaban interés en el joven, quien a base de muchos libros y práctica dura llega a dominar.

A la edad de 17 años decide viajar a Central para comenzar sus estudios de Medicina. Su madre no podía hacer nada para detener el vuelo del joven, veía en él el mismo empeño y decisión que su padre y sabía que no hubiera nada que le cambiara de opinión.

Pasado el tiempo Wolf se hace destacar de entre sus compañeros por su gran intelecto. Dos años después recibiría una carta de Oeste, en la que decía que su madre se encontraba muy enferma y que regresara lo más antes posible a su pueblo natal.

Al llegar vio a su madre muy enferma, comenzó a hacerle una serie de análisis pero el extraño virus que la enfermo estaba ya muy avanzado, la frustración de Wolf fue muy grande al no hallar una cura posible para ella, quien tiempo después muriera en sus brazos.

Al retornar a Central ya no era el mismo, una nueva motivación lo movía, quería poder llegar a ser capaz de curar y a salvar gente como no lo pudo hacer con su madre. Y es así como inspirado por un viejo libro de la biblioteca decide comenzar a combinar la alquimia con sus conocimientos en medicina, para esto abandona la Universidad de Ciencias Médicas de Central para abocarse de lleno a su nueva meta. Sus avances y descubrimientos habían sido muy interesantes y dentro de su claustro decide una noche volverse un alquimista nacional, y con esos recursos poder terminar su investigación.

En el año 1936 postula y es admitido fácilmente. Su nombre como alquimista: The Blood Alchemist. A partir de ese momento pudo dar rienda suelta a sus investigaciones de medicina alquímica. Pero un año después es llamado con carácter de urgencia a la oficina del Fuhrer quien le prohíbe terminantemente seguir con su investigación por considerarla ilegal, amenazándole en quitarle toda posibilidad de recursos y hasta el arresto si continuaba. Al sentirse en la nada Wolf no tiene más opción que desertar y continuar sólo, nadie lo apoyaba. Así días después desparece con toda su investigación.

Perseguido por los militares decide comenzar un viaje por diferentes partes del país y más allá. Aquí comienza a experimentar alquimia consigo mismo, pudiendo fusionar diferentes tipos de minerales a sus brazos formando diferentes tipo de armas como sables o espadas. Se tatuó círculos de transmutación en las manos para hacer más fácil el proceso. Y su apodo militar no es por nada, ya que como Blood Alchemist se especializa en los componentes tanto de la sangre como de diferentes órganos del cuerpo, ya sea para uso médico o no.

Dos años después un incidente en Central hace que el nombre del Blood Alchemist resuene entre las paredes del cuartel. Él había regresado y no precisamente a hacer visitas.

Sura Primero: Al-Fatiha / Ayah Primero: Cuando el Lobo Sale a la Caza

Wolfgang von Schicksal (The Blood Alchemist)

Hora: 2:00am

Pareciera que fueran años los que estoy debajo de estas rejillas con el agua del desagüe corriendo a pocos centímetros de mis pies. Ya está próxima la hora de cambio de guarda en este laboratorio de Central, aunque según escuché hay un alquimista nacional esta noche en las instalaciones. Más divertido aún.

Los guardias comienzan a alejarse, y el eco de los pasos se desvanece en la oscuridad. Es momento de salir de este hediondo lugar.

Demoré una semana en poder conseguir los planos del laboratorio 15 de Central, y 4 días para trazar el plan para poder meterme a este lugar, y poder coger “prestadas” algunas herramientas y recuperar el viejo cuaderno de notas de esa persona. Y pensar que hace algún tiempo podía caminar por estos lugares libremente gracias a mi cargo de alquimista nacional. Pero esos malditos militares vieron con malos ojos mis avances en alquimia médica, y tuve que escapar con toda mi investigación antes que la destruyeran.

Ahora camino sigilosamente por estos pasillos como un ladrón, que molesto. Espero no tener inconvenientes y pueda llevarme esas cosas sin problemas, aunque para qué negarlo, no sería tan divertido así.

No demoré mucho en llegar al lugar, era tal cual el plano y el tiempo preciso antes de que llegaran las visitas. Tras esa puerta están las cosas por las que he venido, no deberá de tomar mucho tiempo más.

Error. Esa habitación no estaba sola, los guardias no llegaban aún, era cierto, pero el premio mayor de la noche estaba sentado frente al escritorio, revisando algunas notas, pude ver su reloj de plata bajo la luz de la lámpara desde donde estaba. La noche se iba a poner algo agitada.

Al cerrar lentamente la puerta aquel hombre de no mucha estatura y de lentes gruesos giró su mirada hacia mí, no me moví, hice un gesto de saludo cordial, sabiendo que la situación era muy tensa en ese momento. El hombre se levantó, transmutó rápidamente su brazo en una extraña arma, sonreí. Me apunto directamente y se presentó: “Mi nombre es Mayor Claus Faroth, y como ha podido ver ya, soy alquimista nacional, preséntese por favor antes de que lo arreste o comience a disparar, de acuerdo a la decisión que tome a partir de adelante.”

“Mi nombre es Wolfgang Von Schicksal, Mayor “retirado” del ejército, vine por algunas cosas a este lugar, así que espero no interfiera si fuera usted tan amable.” Mi ácida cordialidad hacia más tenso el momento. Al ver mis pocas intenciones de dejarme arrestar, Claus presionó un botón rojo que tenía muy a su alcance sin dejar de apuntarme. Las alarmas comenzaron a sonar y varios guardias llegarían al instante. Insisto, la noche se va a poner muy agitada.

El paso de los soldados acercándose era cada vez más fuerte, era inevitable una pelea. “El Blood Alchemist, es un gusto, lástima que será arrestado esta noche, ya que su cabeza sigue teniendo un precio en este país.” La cara de aquel hombre parecía muy inocente como para ser de un alquimista nacional, pero sus palabras eran firmes y no iba a arriesgarme a ser atrapado por nada, cueste lo que cueste.

Los guardias abrieron violentamente la puerta, no pude hacer más que saltar hacia un lado de la habitación e intentar hacerme de algo de protección, ellos comenzaron a disparar y Faroth hizo que detuvieran el fuego, alzó el arma en su brazo e hizo un disparo al techo, el sonido fue estruendoso. “Entrégate o no llegarán más que tus restos a la oficina de Führer.” La amenaza de Faroth me hizo sonreír, estaba arriesgando su vida y la de los soldados tontamente. Esto es guerra.

Mi negativa era muy clara, en ese momento puse las palmas de mis manos contra el suelo, es la hora de la acción. Transmuté el piso rápidamente, todos los soldados incluido Faroth se descuidaron un instante por el movimiento de toda la habitación, corrí hacia los soldados y comencé a atacar, ellos atinaban a intentar dispararme; las armas de fuego nunca fueron un problema para mí, de un simple movimiento de manos esas armas pasaba a mejor vida. Todos los soldados fueron contra mí, mientras el alquimista nacional sólo observaba la pelea desde cierta distancia, seguro analizando cada uno de mis movimientos. Seis de los nueve estaban completamente noqueados en el suelo, pero los restantes eran más duros. La adrenalina corría por todo mi cuerpo, sentí el certero puño de uno de los soldados impactar sobre mi rostro, caí, era momento de comenzar a jugar en serio. El soldado a verme en el suelo se acercó a darme el remate pensándome inconciente. Error más grande. Cogí sus piernas con ambas manos y de un solo chispazo quedaron completamente rígidas, uno menos. Corrí hacia los otros dos, di un salto sobre la pared, cogí la cabeza de uno, y transmuté; el último que quedaba comenzó a correr despavorido luego de ver lo que le había hecho a su compañero, no se iba a escapar. En ese momento sentí un estruendo desde donde se encontraba Faroth, el impactó me rozó el hombro.

“¡Eres un monstruo!” El grito furioso del pequeño alquimista hizo que todo se congelara por un segundo antes de comenzar a disparar rápidamente contra mí. Mi brazo comenzó a sangrar, y podía sentir aquella sangre llegar hasta mi mano mientras evadía cada disparo del Faroth. Transmuté el piso creando una barrera a las balas del alquimista, al instante provoqué que la misma barrera explotara contra él dejándolo sin defensa, salté en medio de la explosión hasta él, ya no pudo hacer nada más, lo cogí del cuello y del brazo armado.

“¿Acaso quieres morir?” Mi voz fue muy calmada en contraste a la situación. El alquimista no hizo más que insultarme y reclamarme lo que le había hecho a ese par de soldados, y también recordarme todos los cargos que el gobierno tenía en mi contra.

Le anulé el arma del brazo con mi alquimia, dejándolo al parecer inutilizado, no quería matarlo en ese momento, me causó una buena impresión a pesar de todo; además necesitaba que alguien le mandara mis saludos al imbécil del Fuhrer.

“No te saldrás con la tuya… ¡maldito desgraciado!” Claus me empujó en ese momento y sacó un arma escondida en su saco con la otra mano, e intentó dispararme. Era un momento crucial. Evadí los tiros y salté nuevamente sobre él, lo cogí de la cabeza, y puse fin a la vida de este terco alquimista. Un perro menos, lamentablemente.

Las cosas por las que vine no estaban tan escondidas, cogí todo y lo puse en mi maleta, incluido ese preciado cuaderno de notas. Mi trabajo aquí ha terminado, hice una pequeña venia a los cadáveres y a los heridos y salí del lugar. Esto sólo ha comenzado.

miércoles, 15 de agosto de 2007

FMA - The Last Jihad: Alquimistas Nigromantes Resucitan Viejo NetRPG

Y entonces el Maní dice que quiere que la Jihad resucite. Mi cerebro empieza a funcionar; empiezo a recordar eventos, procesos, ideas.

Nota de HKIII: Hagane no Renkinjutsushi: The Last Jihad es un juego de rol libre tipo texto (de esos tan comunes en la red) de FullMetal Alchemist (HagaRen), un manga/serie anime bastante reciente, bueno y popular. Para conocer mas al respecto...
http://en.wikipedia.org/wiki/Fullmetal_Alchemist (en ingles, para la gente que sabe)
http://es.wikipedia.org/wiki/Fullmetal_Alchemist (en español, para los que no)

El crédito de la elaboración, los cimientos y toda esa nota de la Jihad van por supuesto para Herbert Köster III, quien estuvo en esos años en su época de superafanado de FullMetal Alchemist (Nota de HKIII: aun me gusta como la shait ese anime, y sobre el manga, que mas decir, es junto con Gantz, el unico manga que bajo apenas sale cada nuevo capitulo).

Yo sólo hago el trabajo tedioso =)
Nota de HKIII: Yo te ayudo, men.

¿Pero de qué estoy hablando? ¿Qué rayos es esta Last Jihad?

Revisando las reglas de Herbert, extraigo este fragmento, ligeramente revisado:
Nota de HKIII: doblemente ligeramente revisado :D
El juego está ambientado en el año 1939 del calendario de Amestris, y en él se narran los hechos previos a y los acaecidos durante la Gran Guerra, librada entre la confederación Amestris-Aerugo-Creta contra Drachma, un pais semibárbaro lleno de guerreros berserkers, y donde los alquimistas (llamados "druidas") han creado un ejército de quimeras monstruosamente grande.

Hay cinco clases de personajes jugadores:

  • Alquimistas Nacionales. Los Alquimistas Nacionales combinan el conocimiento alquímico con la disciplina militar. Pueden llegar a altos cargos, y tienen acceso a recursos y secretos que pueden ayudar en las misiones; sin embargo, su vida se ve expuesta al peligro con mucha frecuencia, al ser la avanzadilla de la milicia en una guerra. Ademas, siempre tienen que especializarse, restringiendo sus opciones de transmutación. Nota: otras naciones tienen su equivalente a la fuerza de alquimistas amestriciana: una fuerza entrenada en el combate alquímico. No necesariamente está esta fuerza asociada al estado, o esta asociación no es siempre explícita o vertical.

  • Alquimistas Civiles. La alquimia civil, al contrario de la militar, tiene como razón de ser el ayudar a la gente. La alquimia puede ser usada en mucha clase de oficios, incluida la lucha, el robo, la construcción, el arte, la reparación, etc. Un alquimista puede ser un técnico o un erudito. Además, no tiene porque especializarse. Es una clase muy equilibrada, y permite una diversidad de habilidades mayor a las otras clases.

  • Homúnculos. Cuando un alquimista intenta revivir a un ser humano, el resultado es un homúnculo. De un poder de ataque y resistencia casi divinos, los inmortales homunculos son totalmente incapaces de realizar alquimia; provistos de un alma humana diferente de la del cuerpo que pretenden remedar, los recuerdos geneticos de este terminan por volverlos locos, lo que se auna a su tendencia natural a la sociopatia y la psicopatia. Los siete primeros, aquellos con los nombres de los Siete Pecados Capitales, han sido destruidos o han desaparecido (Pride, Sloth, Wrath, Gluttony, Lust, Greed, Envy). Sin embargo, las historias de la Guerra Civil animaron a algunos alquimistas inescrupulosos a crear homunculos, que ahora plagan la tierra y se reunen, en las sombras, planeando y manejando y destruyendo a los humanos con sus monstruosos poderes y sus almas infernales.

  • Militares. La tecnología militar ha avanzado a la misma que tenian los Aliados a inicios de la Segunda Guerra Mundial: aviones de hélice, rifles de repetición, etc. Un militar es un luchador de alto rango, especializado en armamento, estrategia, artes marciales o tácticas de guerra. El perfecto guardaespaldas y compañero de un Alquimista Nacional, esta clase es sumamente versátil. Esta clase puede variarse para crear luchadores no alineados con los powers-that-be.

  • Expertos. Los mecánicos de AutoMail, científicos, bibliotecarios, agricultores, albañiles, mineros... En fin, todas las personas que tienen un oficio, son expertos. Pueden ser una gran ayuda en el juego, como parte de un equipo. Los bibliotecarios pueden acceder a y encontrar informacion muy útil; todo grupo con gente tullida necesita un mecánico para que repare su AutoMail. Esta clase es el soporte de todo grupo.
En este mundo, los eventos sucedidos en 1914 con relación a la segunda creación de la Piedra Filosofal (que desatarían la Guerra Civil en la cual murió el Führer de aquella epoca, King Bradley), así como la Invasión de Caballeros en 1917 son secretamente guardados por el Führer actual, Roy Mustang (sin ojo y felizmente casado con Riza Hawkeye), aunque no ha podido evitar cierta fuga de información, que aparece como una serie de "leyendas urbanas". El paradero del famoso Alquimista de Acero, Edward Elric (desaparecido en 1914), es desconocido, al igual que el de su hermano, Alphonse Elric, que, tras recuperar su cuerpo en el 14, desaparece en el 17, durante la Invasión.

De los personajes públicos (o sea, no homúnculos, no Dante, no Hohenheim, no quimeras, etc.) de la serie, se sabe que todos siguen vivos, a excepción de Kain Furey, que falleció en un accidente automovilístico. La mayoría de militares conocidos (Hawkeye, esposa del Führer Mustang; Havoc, Breda, Falman) están retirados, quedando sólo el General de Brigada Armstrong, el Capitan Brosh y la Coronel Ross, estos últimos casados.

Shou Tucker, de nuevo en forma humana, pero postrado en un silla de ruedas y condenado a la apoplejía, vive con su hermosa hija Nina, una mujer a punto de entrar en la treintena; el cómo logró recuperar su alma es un misterio conocido por pocos.

Winry Rockbell es conocida como la mejor mecánico de AutoMail que existe. Pinako falleció en el 26.

El paradero de militares como Tim Marcoh y Juliet Douglas es desconocido. Nunca se supo públicamente la verdad de Ishvar o de Lior; todo intento por sonsacar la verdad fue bloqueado por el Führer. Estas zonas han sido repobladas. Los ishvaritas han comenzado a investigar con el "Gran Poder", pero sólo para usos militares-religiosos. La paz entre Amestris e Ishvar fue precaria, pero ante la amenaza de Drachma, se han unificado.

El comercio con Xing se ha intensificado, y el intercambio de conocimiento alquímico esta en boga entre Amestrs y Xing; nuevas técnicas se deasarrollan gracias al "rentanjutsu" xingi.

Aerugo es una región que comparte elementos con Ishvar, aunque se nota un mayor desarrollo tecnológico y militar, inferior, sin embargo, al de Amestris.

Creta es una zona hermosa, pero relativamente primitiva, que alguna vez alojó a una gran civilizacion imperial, madre real del Imperio de Amestris (relación - Grecia e Italia).

Amestris es ya conocida por todos; es una tierra de cultura netamente occidental (a pesar de algunos nombres como Shou o Izumi). Está regida por un gobierno militar, donde la figura máxima es el Führer, aunque el parlamento como conjunto tiene más poder que él (relación - Alemania Nazi, Francia, Inglaterra). La nación fue fundada en el siglo XVI por alquimistas que pronto se unirían para formar la Orden del Dragón Blanco, precursora del Cuerpo de Alquimistas Nacionales y del mismo gobierno militar de Amestris; este gobierno aún sigue en boga, pero mitigado y regulado por un parlamento.

Drachma, situada al norte, es una región llena de tribus guerreras, con poca tecnología, devotas de sangrientos dioses y llenas de superstición. Sus poderosos druidas transmutan quimeras mortales, tan mortales como sus fanáticos guerreros, los Berserkers; pese a ser primitivos, los habitantes de Drachma no dejan de tener un gran poderío militar, en especial teniendo en cuenta la gran cantidad de población que tienen (relación - Península Nórdica y Rusia).
Los seguidores del manga y anime de Hagaren probablemente notarán que la base de esta versión es el anime, y a las zonas conocidas del mundo de Hagaren (expuestas en el manga, principalmente) se les ha dado una creible descripción; asi, el mundo, basado en primer lugar en el anime, incorpora elementos del manga siempre y cuando estos complementen y no contradigan la historia del anime.

El primer paso de esta necromancia cibernética será el Sura Primero: Al-Fatiha, o Primer Arco: Apertura.

Acompáñenme, entonces.
Nota de HKIII: Vao!